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Donación de Arcos de Fútbol: Un Puente de Solidaridad entre el Colegio Don Orione y Proyecto Amar Migrar

Noticia Interna

Articulo por:

Monserrat Jorquera

 El pasado 18 de junio se concretó una significativa donación de dos arcos de fútbol al territorio donde trabaja Proyecto Amar Migrar, gracias al esfuerzo conjunto entre estudiantes, profesores y equipo pastoral del Colegio Don Orione de Santiago. Esta iniciativa no solo responde a una necesidad concreta, sino que también representa un ejemplo poderoso de colaboración, aprendizaje solidario y compromiso comunitario. 

La donación nace a partir de una necesidad identificada por el equipo de Proyecto Amar Migrar. En una etapa anterior del proyecto, se habían recibido unos arcos para que niñas y niños pudieran jugar fútbol en el terreno; sin embargo, con el paso del tiempo estos se deterioraron. Ante esto, Catalina Matus, voluntaria del proyecto y profesora del Colegio Don Orione, planteó la posibilidad de repararlos con ayuda de los estudiantes de mecánica industrial de tercero y cuarto medio D. 

La idea se conversó con el director del colegio, Ricardo Riquelme, quien, junto con el profesor Anderson Ñañez, propuso una solución aún más valiosa: reacondicionar unos arcos en desuso del propio establecimiento como parte del proceso formativo de los estudiantes. Lo que en un principio parecía solo un ejercicio práctico, se transformó en un proyecto con sentido. 

A los estudiantes se les explicó que su trabajo se destinaría a niñas, niños y adolescentes del Proyecto Amar Migrar, lo que generó un compromiso emocional y humano aún mayor. La entrega no fue sólo simbólica, sino también festiva: se organizó un partido de fútbol inaugural entre los estudiantes del colegio y un grupo de niños del campamento, quienes ya conforman un equipo en formación. 

Además de los arcos, se donaron pelotas y petos, gestionados por Paola Rodríguez, encargada de la pastoral del colegio, quien coordinó la entrega junto al equipo de Amar Migrar. Todo esto reafirma el compromiso de la institución con los valores de solidaridad y caridad, promoviendo el dar sin esperar nada a cambio. 

Este tipo de gestos son esenciales para recuperar y resignificar espacios comunitarios, convirtiéndolos en lugares de encuentro, juego y pertenencia para las niñeces y adolescencias del territorio. 

Desde el colegio expresaron su deseo de mantener este vínculo en el tiempo, destacando que ha sido una experiencia enriquecedora para los estudiantes y una oportunidad para reducir brechas sociales y cuestionar los estigmas que muchas veces recaen sobre los campamentos.